martes, 10 de diciembre de 2013

DIOS TE CREÓ CON UNA MISIÓN O PLAN IDEAL.

“El Señor Dios puso al hombre en el jardín de Edén para que se ocupara de él y lo custodiara;…” Gn. 2.15

Propósito.
(Del lat. proposĭtum).

1. m. Ánimo o intención de hacer o de no hacer algo.

2. m. Objeto, mira, cosa que se pretende conseguir.

3. m. Asunto, materia de que se trata.

Misión.
(Del lat. missĭo, -ōnis).

1. f. Acción de enviar.

2. f. Poder, facultad que se da a alguien de ir a desempeñar algún cometido.

3. f. comisión ( encargo).

4. f. Comisión temporal dada por un Gobierno a un diplomático o agente especial para determinado fin.

Plan.
(De plano).

1. m. Altitud o nivel.

2. m. Intención, proyecto.

3. m. Modelo sistemático de una actuación pública o privada, que se elabora anticipadamente para dirigirla y encauzarla.

4. m. Escrito en que sumariamente se precisan los detalles para realizar una obra.

a)   No somos resultado de una evolución, creer en esto nos despoja de identidad, de propósito, nos deshumaniza, de tal forma que tristemente existiremos sin vivir plenamente.
b)   No provenimos de un animal, asumirlo nos llevará a vivir como seres irracionales, si respetar normas morales.
c)   Tampoco de un trasfondo, aunque tenemos vivencias que marcaron nuestra vida, no podemos decir que ellas son de donde venimos, como punto de origen.
d)   Incluso no provenimos de nuestros padres, si provenimos a través de ellos. 
e)   Todos provenimos de Dios.

Cuando fuimos creados, Dios nos codificó para una labor y Él nos dio poder para cumplir con su cometido (Jer. 29.11; 1.5; Ef. 2.10; 1 Co. 2.9).  El trabajo del enemigo es sacarnos de esa labor divina, sacarnos de la voluntad de Dios.

El ejemplo de Ester.  Para cumplir su propósito, Dios le llevó en el siguiente proceso (Jentezen Franklin):
(1)  Tuvo que empaparse con aceite por seis meses.  Antes de que Dios pueda usarnos, Él tiene que empaparnos en el Espíritu para sacar  los lugares ásperos de su vida.

(2)  Tuvo que ser perfumada.  Incienso representa nuestra alabanza a Dios.

No hay comentarios: