Varias generaciones hemos escuchado esta canción que está considerada entre las tres mejores cantadas por el elenco de la clásica serie cómica ‘El Chavo del 8’, en la que se declaran varias verdades.
Es que, el interés por la vida y el envejecimiento ha sido una constante en la historia de la humanidad, sobresalen dos aspiraciones a través de distintas culturas y momentos históricos, la inmortalidad y la búsqueda de la longevidad. ‘Distintos mitos como el "Elixir de la vida" o la "fuente de la vida", buscado por los alquimistas presentadas en distintas culturas (hebrea, griega, romana) desde la antigüedad hasta hoy, reflejan bien la preocupación por la prolongación de la vida. Ciertos vestigios de estos mitos perviven en la sociedad actual: consumo de vitaminas, tratamientos termales anti-envejecimiento, Lifting Facial, aplicación de Botox, dietas especiales, programas de ejercicio físico intensivo, entre otros, y forman parte de los métodos que se proponen para mejorar la vitalidad y la longevidad’.
¿Qué debe hacer una persona que se acerca a esta etapa en su vida?
¿Qué concepto, que actitud, y que comportamiento debe asumir?
1. Erik Erickson, psicólogo estadounidense de origen alemán, autor de la teoría Psicosocial, en la que describe ocho etapas del ciclo vital o estadios psicosociales (crisis o conflictos en el desarrollo de la vida, a las cuales han de enfrentarse las personas), señala en la última etapa, la que denomina de Integridad frente a desesperación (desde aproximadamente los 60 años hasta la muerte), que la tarea primordial aquí es lograr una integridad con un mínimo de desesperanza, lo que consiste en contemplar su vida en conjunto y con coherencia. Necesitan aceptar su propia vida tal como la han vivido y creer que lo hizo lo mejor posible en sus circunstancias. Cuando impera la integridad, la persona posee la fuerza propia de su edad, que es la sabiduría. Con la sabiduría el adulto sabe aceptar las limitaciones. El adulto sabio sabe cuándo aceptar el cambio y cuándo oponerse al mismo, cuándo sentarse en silencio y cuándo luchar.
2. Carl Gustav Jung, fue un médico psiquiatra, psicólogo y ensayista suizo, figura clave en la etapa inicial del psicoanálisis; vio a las personas mayores cómo todavía se esforzaban para desarrollarse a sí mismos, dado que creía que raramente se alcanzaba una personalidad integrada. Dentro de cada persona veía fuerzas y tendencias en conflicto que necesitaban ser reconocidas y reconciliadas. Por lo que, aconseja a la persona que está envejeciendo, que tome como un deber y una necesidad dedicar seria atención a sí misma.
3. Caleb, hijo de Jefone, perteneciente a la tribu de Judá, quien fue espía, soldado y pastor, nos da las más importantes recomendaciones al haber transitado la juventud y también la vejez. Su recomendación no es resultado de observaciones a terceros, sino que emerge de su propia vida.
Notemos lo que él nos dice en Josué 14.10-12.
10Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. 11Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. 12Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.
También lo que se dice en Números 14.24
“En cambio, a mi siervo Caleb, que ha mostrado una actitud diferente y me ha sido fiel, le daré posesión de la tierra que exploró, y su descendencia la heredará”. (NVI)
1. Hay que ser fieles a Dios, no sólo al principio de nuestro camino con Él, sino también a lo largo de nuestra vida.
2. Nunca debemos dormirnos sobre nuestros laureles o aciertos del pasado.
3. No permitamos que las circunstancias o las etapas de la vida cambien nuestra identidad de quienes somos y que podemos lograr como hijos de Dios.
4. Mantén vivo el deseo de bendecir la generación presente y futura.
5. Hay que creer que es posible experimentar una Buena Vejez en Dios. Génesis 15.15.
6. Y la última recomendación, tiene que ver con nuestra ACTITUD. Tú y yo podemos decidir que actitud tener durante toda nuestra vida, inclusive en nuestra vejez. ‘El futuro no solamente parece brillante cuando la actitud es correcta, sino que también el presente es mucho más placentero. La persona positiva entiende que el viaje es tan agradable como el lugar de destino’.
UNA PROMESA PARA GUARDARLA SIEMPRE
“Aun en la vejez, cuando ya peinen canas, yo seré el mismo, yo los sostendré. Yo los hice, y cuidaré de ustedes; los sostendré y los libraré”
Isaías 46:4.

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