CREES EN DIOS…PERO, ¿LE CREES A DIOS?
Hay expresiones e interrogantes que Dios ha formulado, las cuales nunca se desgastan ni pasan de moda, no importa la cultura, las creencias, ni el tiempo, porque no se las puede soslayar y necesitan una respuesta personal y honesta del ser humano.
Una de estas interrogantes la encontramos en Lucas 18. 8…cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en la tierra?
Si la personalizamos, diría: cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe en mí, encontrará fe en ti?
DOS RECOMENDACIONES
1. No dé cabida a la duda.
“…pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace” Santiago 1.6-8
Les comparto un comentario que me gustó: “El hombre indeciso es una persona arrastrada en dos direcciones opuestas. Sus lealtades están divididas, y a causa de su falta de sinceridad, vacila entre la fe y la incredulidad, pensando algunas veces Dios le ayudará y renunciando en otras ocasiones a toda esperanza. Tal persona es inconstante en todo lo que hace, no sólo en su vida de oración. La falta de consistencia en el ejercicio de su fe pone al descubierto la esencia de su manera de ser”.
2. No crea como los demonios.
“¿Tú crees que hay un solo Dios? ¡Magnífico! También los demonios lo creen, y tiemblan. Santiago 2.19
Aceptar la existencia de Dios, no implica que yo le crea a Dios, es por esto que muchas personas recurren a cualquier nueva enseñanza o nuevo movimiento, porque su fe es meramente intelectual, en ese nivel se encuentran los demonios, inclusive la Biblia nos afirma que tiemblan porque saben del Poder que tiene el Señor, pero no lo desean, y por el contrario lo rechazan.
DOS ANCLAS EN TIEMPOS TURBULENTOS.
1. Dios no miente.
“Nuestra esperanza es la vida eterna, la cual Dios, que no miente, ya había prometido antes de la creación” Tito 1.2
El carácter de Dios es opuesto a la falsedad, en los momentos de crisis debemos afianzar esta verdad, ya que nuestro corazón necesita recordar quién es Dios, así podemos desplazar pensamientos del infierno o de nuestra humanidad que se llena de desesperanza en tiempos difíciles. Nuestro Dios siempre nos dice la verdad.
2. Dios cumple lo que promete siempre.
“Todas las promesas que ha hecho Dios son sí en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos amén para la gloria de Dios” 2 Corintios 1.20.
Amado amigo, Cristo es el que cumple y a la vez es la consumación de todas las promesas que ha hecho Dios, porque él es la suma y la sustancia de ellas. Fuera de Cristo nadie puede disfrutar de las promesas de Dios. El apóstol Pedro lo dice en su 2 carta: “Así Dios nos ha entregado sus preciosas y magníficas promesas para que ustedes, luego de escapar de la corrupción que hay en el mundo debido a los malos deseos, lleguen a tener parte en la naturaleza divina” 2 Pedro 1. 4.
La vida encarnada de Cristo puso a disposición de los creyentes sus preciosas y magníficas promesas. Estas promesas a ciencia cierta incluían de de su segunda venida, el establecimiento de un cielo y una nueva tierra, y la entrada al reino de Cristo, pero también recomendaban aceptar en Cristo todas las promesas que ha hecho Dios.
Tenemos muchas razones y evidencias para creerle a Dios.
Si tú y yo guardamos las verdades eternas en nuestra vida, si nuestra fe es perseverante y creciente, podremos responder afirmativamente y con total seguridad a la pregunta que dejó Jesús para su regreso.
ESCRITO POR
ANDERSON GONZALEZ
PASTOR JUVENIL Y PSICÓLOGO
MINISTERIO INTERNACIONAL GUAYAQUIL NORTE